
Desde la segunda guerra mundial la figura de la unidad europea se hizo viva en los países afectados y grandes políticos cristianos, aunaron sus esfuerzos en un audaz proyecto de futuro. Así, en la Europa occidental, por motivos económicos, nacieron sucesivamente tres comunidades europeas: la del carbón y el acero (CECA), la económica (CEE) y la de la energía atómica (EURATOM). De este modo se asociaron las primeras naciones interesadas y en 1962 nacía la Europa de los seis: Alemania, Bélgica, Francia, Holanda, Italia y Luxemburgo. En 1973 se añadieron Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido y surgió la Europa de los nueve. En 1986, con la entrada de España, Grecia y Portugal, se formó la Europa de los doce.
En la actualidad el Acta Única Europea no ha podido entrar plenamente con fuerza el 1 de Enero de 1993 como estaba previsto y el Tratado de Maastricht encuentra diversos obstáculos para su ratificación.
No cabe duda de que los cambios acelerados de los países del Centro y del Este de Europa han tenido su repercusión en el proceso europeo y todavía no se han manifestado todas sus consecuencias.
En la actualidad el Acta Única Europea no ha podido entrar plenamente con fuerza el 1 de Enero de 1993 como estaba previsto y el Tratado de Maastricht encuentra diversos obstáculos para su ratificación.
No cabe duda de que los cambios acelerados de los países del Centro y del Este de Europa han tenido su repercusión en el proceso europeo y todavía no se han manifestado todas sus consecuencias.